29 d’abril de 2009

Viaje


Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con ciertas personas, las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres. Lamentablemente, la verdad es otra.
En la mayoria de casos, ellos se bajan en alguna estación, dejandonos huerfanos de su cariño, amistad y compañia irrenplazable. Pero a pesar de todo, nuestro viaje debe continuar, también suben otras personas que serán muy especiales para nosotros. Llegán hermanos, amigos y esos amores maravillosos. Muchos de ellos solo realizarán un corto paseo, otros estarán siempre a nuestro lado compartiendo alegrias y tristezas. Este viaje es asi, lleno de atropellos, sueños, fantasias, esperanzas, llegadas y partidas. El gran misterio de este viaje es que no sabemos en cual estación nos tocará descender.

2 comentaris:

  1. fuensanta29/4/09

    Hola Maria que tren tan bonito y antiguo a la vez has escogido,para hacer ese viaje,tan especial, imaginativo lleno de sueños y ilusiones.
    Que todos deseamos hacer en algun momento en nuestras vidas. muy guapo.

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  2. Anònim7/5/09

    sñ Maria me ha gustado ese viaje, pues me recordaba ese tren que en los años 1962 habiamos cogido para salir de mi pueblo hacia Barcelona juntos a mis padres. Ese tren de asientos de madera, pasillos largos y estrechos pues lo mio no fue un sueño sino una realidad .

    MANEL

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